Betania Ailen Farrazzano Muñoz, de 30 años, sufrió el ataque el pasado miércoles 16 de septiembre mientras recorría un sendero del sector brasileño del Parque Nacional Iguazú. Tras la mordedura fue trasladada a un hospital de Foz do Iguaçu, donde recibió el tratamiento correspondiente.
Durante su permanencia en el centro médico le administraron el antídoto contra el veneno y quedó bajo seguimiento profesional para controlar su estado de salud.
Un elemento que resultó clave para el tratamiento fue la fotografía que lograron tomarle a la serpiente después del ataque. La imagen permitió identificar al animal y determinar con mayor precisión cuál era el antídoto que debía recibir la paciente, agilizando así la atención médica.
La recuperación se desarrolló sin complicaciones y, luego de tres días de observación, los médicos determinaron que podía continuar el proceso en su casa.
De esta manera, la situación que había comenzado con el inesperado encuentro con la serpiente durante una caminata por uno de los principales atractivos turísticos de la región terminó con la visitante de regreso en Cañuelas y en buen estado de salud.


















